Sinohispania > Artículos > Viaje a Hong Kong, Macao y Taiwan

Viaje a Hong Kong

Aprovechando las vacaciones de invierno en China (que duran aproximadamente desde enero hasta mediados de febrero) preparo el viaje que desde hace tanto tiempo ansiaba realizar: aquello que los chinos llaman 港澳台 (Gang-Ao-Tai, Hong Kong, Macao y Taiwan). ¿Pero qué tienen de especial esos destinos para que me llamasen tanto la atención?.

Hong Kong fue una colonia inglesa desde 1841 hasta 1997, año en el que volvió a estar bajo la sobreranía china. Desde entonces se ha llamado "Región Administrativa Especial de la República Popular de China" aunque no sufrió excesivos cambios, por eso todavía hoy este territorio es una interesante mezcla de la cultura oriental bajo una eficiente dirección de los ingleses, convirtiéndo a Hong Kong en la ciudad más avanzada del mundo chino.

Actual bandera de Hong Kong

 

El viaje comienza el lunes 17 de enero de 2005, partida desde Harbin (ciudad donde resido). La temperatura por estas latitudes es extremadamente baja en invierno (unos -25 grados) mientras que en el sur de China es primaveral, por lo tanto el primer reto al que debo enfrentarme es la gran variación de temperaturas a la que me habré de someter. Una vez en el aeropuerto de Beijing y recién llegado de Harbin, me apresuro a desprenderme de varios pantalones marianos y jerseys que llevaba puestos, desde luego no puedo permitirme sudar con el consiguiente riesgo de enfriarme.
En Beijing tomo el segundo avión destino al nuevo aeropuerto internacional de Hong Kong. Desde la ventanilla voy viendo pequeñas islas dispersadas por el océano hasta que llegamos a la pista de aterrizaje, un terreno artificial sobre el nivel del mar construido ex profeso para los aviones.

Con todo mi equipaje en mano mi primero objetivo es dirigirme al hotel, ¿Pero cómo encontrarlo si nunca antes había estado en esta ciudad? Lo que no haré será gastar una gran cantidad de dinero cogiendo un taxi o el metro del aeropuerto, así que me decido por el autobús urbano. Afortunadamente preguntando a varios ciudadanos consigo llegar pronto a mi destino.

El hotel es como sacado de la película "Deseando amar" de Wong Kar-Wai: Pasillos largos y estrechos, pequeñas habitaciones una detrás de otra, típica decoración hongkongesa y además situado en una calle plagada de letreros donde anuncian cangrejos, nidos de gaviota medicinales, seguros contra incendios, pajarerías...

Pasillo del primer hotel
Habitación de hotel

 

Pasillo del segundo hotel
Calle del hotel

Por desgracia en el hotel donde había hecho la reserva no hay camas adecuadas para mi estatura, pues según el propietario la mayoría de los huespedes provienen de Taiwan y no veía necesario comparlas más grandes, así que tendré que pasar la primera noche en la pensión de un familiar suyo, allí unirá dos camas y el problema quedará solucionado .

El tiempo es oro, por eso una vez instalado en Hongkong decido hacer mi primera visita en lo poco que queda ya del día. La primera noche me dirijo al Monte de la Paz Extrema (太平山頂), desde allí se tienen las vistas más impresionantes de la ciudad.


Una vez hechas las fotografías de turno decido pasear un poco por los alrededores, descubriendo urbanizaciones de lujo y otras escenas "idílicas". Empiezo a darme cuenta de que Hongkong es una ciudad muy limpia. Los suelos brillan y no se ve ni una colilla a la vez que los aseos públicos estan impecables, y eso que parece que no hay nadie vigilándolos. También me fijo en que en los sitios turísticos hay muchos carteles que amenazan con severas multas en caso de fumar o escupir, imagino que empezarían a colocarlos con la proliferación de turistas de China continental.

Siguiente

Creado por Daniel Lezcano.
Primera actualización en Febrero de 2003.
pulsa aquí para enviar email