Sinohispania > Artículos > Una mirada a Corea del Norte

Una mirada a Corea del Norte (I)

A nuestro país (China) y Norcorea tan sólo los separa un río y nos encontramos tan cerca que podemos considerarla como un vecino. En el pasado estábamos muy familiarizados con ella, y sin embargo ahora nos parece todo un desconocido.
Hace 50 años, durante ese período de guerras y desórdenes, el ejército de voluntarios chinos atravesó el río Yalu cantando la marcha "Ayudamos a Corea del Norte luchando contra el ejército de los Estados Unidos y protegemos nuestra patria". Cientos de miles de héroes chinos dieron su vida en los floridos montes Jindalai (진다라이 en caracteres coreanos, originalmente 金達萊), esta fue la historia más bella y terrible hasta ahora conocida. Lo que nos resulta más desconocido es el hecho de que mientras China ha ido progresando de manera pacífica a lo largo de estos 20 o 30 años, según nuestro punto de vista Corea del Norte sigue en las mismas circunstancias que antaño.

Una gran curiosidad me incitó a desear visitar ese país. Aunque fué un corto viaje de tan sólo cuatro días donde sólo pude ver cosas superficiales, ha quedado en mi mente una profunda impresión.

Inspección fronteriza sin igual

Infraestructuras simples

Una Pyongyang silenciosa

Anotación de la historia de Panmunjom

Estricto control en la planificación del viaje


Soldados femeninas del Ejército Popular Norcoreano durante una visita a un paisaje escénico

Una inspección fronteriza sin igual

A las nueve de la mañana nos subimos al autobús nacional que nos llevará desde Dandong hasta la localidad norcoreana de Sin Ui Ju a través del gran puente sobre el río Yalu. El puente mide aproximadamente 1100 metros de longitud, y la parte china ocupa dos terceras partes. En la línea fronteriza se apostan militares de ambos países preparados para defender sus respectivos territorios. Mirando desde el autobús el estado del puente se pueden apreciar los impactos de la metralla que las bombas dejaron con gran claridad. Cuanto más cerca de Corea estamos , más claros se ven los estigmas producidos por la guerra, prácticamente cada una de las vigas tiene varias cavidades, algunas del tamaño de una manzana. Pensando un poco uno se puede imaginar los aviones estadounidenses bombardeando con insistencia ¡Qué horrorosa es la guerra!.
No obstante el puente está muy limpio y en proceso de ser pintado; según nuestro guía esto es debido a la pronta visita Kim Jong Il a China, y tras haber pedido al gobierno norcoreano permiso para realizar dicha labor. El gobierno chino decidió tomar esta decisión para evitar que una parte del puente pareciese vieja y la otra nueva.

El autobús es dirigido hacia un recinto de aproximandamente tres campos de baloncesto, allí sobre un pequeño y destartalado edificio de dos plantas ondea la bandera roja norcoreana. Al parecer éste es nuestro primer contacto tras abandonar nuestro país con la inspección fronteriza y aduanera. No obstante se diferencia de otros países en el hecho de que ninguno de nosotros puede bajar del coche, todo el proceso de inspección se realiza en el interior del mismo.


Cada vagón tiene retratos de los líderes

En primer lugar sube un oficial que porta insignias de alto rango, a su lado un oficial fronterizo con un uniforme amarillo va recogiendo los permisos de entrada de cada uno de nosotros. Al final todos entendemos el por qué de esto: sin tales documentos uno no puede moverse en el país por su cuenta, donde vaya el grupo irá uno, de lo contrario avanzar se convertiría en una dura tarea.
Un rato después vuelve a subir una persona ataviada con uniforme azul y cuatro estrellas de oficial fronterizo que examinará nuestros equipajes uno a uno. El examen es preciso, especialmente con los artículos impresos, que son hojeados detenidamente; de vez en cuando nos interroga en un fluido chino. El walkman de uno de los pasajeros es comprobado en mismo lugar, y finalmente pero a regañadientes obtendrá la luz verde. La agencia de viajes ya nos había advertido de antemano que objetos de comunicación a distancia como móviles, radios, etc. no podían ser introducidos en el país, de lo contrario serían confiscados. Justo una semana antes de escribir este texto un medio de comunicación anunciaba la siguiente noticia: Corea del Norte prohíbe a los ciudadanos chinos utilizar teléfonos móviles, que serán confiscados sin compensación a los infractores.

Todavía en la frontera, tras dos procesos de inspección aduanera tendremos que soportar otros dos más. Todos los 24 pasajeros bajamos del bus para ser inspeccionados por un policía provisto de un instrumento especial parecido al que se utiliza en los aeropuertos antes de subir al avión. Es asombroso ver a los hombres y las mujeres alineados según su sexo, que serán investigados por una persona del mismo género. En total este proceso habrá durado una hora.

Durante todos estos procedimientos hemos tenido un cielo obscuro y plomizo, cayendo de vez en cuando pequeñas gotas de lluvia. Todos los funcionarios coreanos tienen una expresión procerosa, a todo esto hay que añadir un grupo de hombres vestidos de negro y sin insignias que se acercan de vez en cuando a hacer sus rondas, haciéndonos sentir una gran presión durante todo el rato. Mención especial para un visitante que, olvidando los avisos anteriores, pone su cámara a la vista del oficial, y por consiguiente se ve forzado a velar su carrete fotográfico. Este hecho que nos hace sentir aún más nerviosos, nadie sabe qué más va a pasar en el futuro. A partir de este momento me regocijo interiormente, parece ser que no he venido en vano a Corea del norte si lo que quería era ver en qué se diferencia de otros países.

Infraestructuras simples

Tras atravesar la frontera y las inspecciones, nuestro autobús nacional es dirigido hasta la estación de ferrocarril de Sin Ui Ju. La ciudad de Sin Ui Ju es una ciudad comparable a las capitales de nuestro país, con una población de unos cientos de miles de habitantes se puede decir que es una ciudad grande. Desgraciadamente no hemos tenido tiempo de visitarla y además hemos sido enviados a la estación directamente a través de un viaducto especial, rato durante el que hemos recibido unos servicios de gran calidad dirigidos a nosotros los extranjeros.


Policía de tráfico femenina en las calles de Pyongyang

De acuerdo con el plan turístico permaneceremos en corea durante cuatro días, dos de ellos serán de trayecto en tren y dos de ellos en autcar de larga distancia. No será posible realizar actividades por cuenta propia por lo que tendremos que conformarnos con lo que vayamos a ver desde el interior de los coches.

En el tren que sale desde Sin Ui Ju hacia el interior del país nos encontramos con unas comodidades jamás imaginadas. Cada uno de los vagones está separado por compartimentos en los que se acomodan seis personas frente a frente en cada uno. Estos vagones parecen de lujo, tal y como tantas veces hemos podido ver en películas europeas. Todos nos preguntamos si un tren de estas características puede o no haber sido fabricado en Corea del Norte. Sondeamos cualquier recoveco y nos encontramos con que cualquier símbolo, código de registro o numeración han sido borrados o cubiertos con una capa de pintura y finalmente reescritos en caracteres coreanos. Seducido por la curiosidad sigo investigando cualquier recoveco del vagón hasta que doy con un calentador de agua, en uno de los manómetros por fin encuentro la inscripción "Swiss made", nos encontramos pues en un tren fabricado en Suiza. Al parecer les resultó demasiado complicado eliminar la inscripción del manómetro, menos mal que no lo destrozaron. A la vuelta pudimos constatar de que no se trataba de un error, cuando entramos en contacto con los trenes de fabricación coreana todos eran toscos, atrasados tecnológicamente y los cristales de las ventanas completamente irregulares; un vistazo a través de ellos es sinónimo de mareo. En las vigas centrales de cada vagón cuelgan sendos retratos de 20 cm de alto de los líderes Kim Il Sung y Kim Jong Il tal y como sucedió durante la revolución cultural en nuestro país con los retratos de Mao Ze Dong, solo que en esta ocasión con el estilo propio coreano.

Desde Pyongyang hasta Sin Ui Ju hay una distancia que no llega a los 200 Km, sin embargo el tren necesitará nada menos que 5 horas en terminar dicho recorrido puesto que la velocidad media no supera los 40 Km/h. Nada sorprendente teniendo en cuenta la antiguedad de las infraestructuras, gran cantidad de los tramos en las vías no han sido renovados durante muchos años, los puentes están en un estado tan lamentable que da pena verlos. Desde la distancia vemos algo rojo obscuro, se trata de un puente tan oxidado que cuando el tren pasa a través uno de los viajeros comenta en broma "Espero que no se trate del Puente de Cassandra".


Un viejo vehículo que todavía tiene energías para rodar

En el camino desde el monte Myohyang (en chino, originalmente Miaoxiang) hasta Pyongyang y desde Pyongyang hasta Panmunjom solo hay montes. Detalladamente observo durante el trayecto que el número de vehículos procedentes de la dirección opuesta asciende a ocho, de los cuales cuatro son militares. Esta es una carretera de clase alta, o por decirlo de otra manera, una autopista principal, pero los vehículos son tan pocos que uno se queda anonadado. No es pues de extrañar que no exista señalización alguna, se debe a que en un camino tan poco concurrido cualquier tipo de señal sobra. Gracias a la producción planificada no ha habido ninguna actividad económica destacable, de ahí las actuales condiciones del nivel de tráfico.

Durante el trayecto hay un hecho más que incita a la contemplación; no hay pocos puentes ni túneles cuya fecha de construcción no sea parecida: cierto 25 de abril del año x. En efecto, se trata del cumpleaños de Kim Il Sung. Bien podríamos hablar de construcciones-regalo. La situación es más evidente en Pyongyang, cierto número de edificios conmemorativos y administrativos tambíen fueron terminados por esas fechas.

Un hecho que merece ser mencionado es que, por muy pobres que sean las infraestructuras y vehículos, se han esforzado para ofrecer lo mejor posible a los extranjeros. Todos nuestros autobuses han sido importados de Japón, realmente cómodos.

朝鲜旅游一瞥 (上)

朝鲜与我国一江之隔,可称上是近在咫尺的邻邦,过去它对我们来说是那么熟悉,而今天却又是那么陌生。
熟悉的是在那五十多年前战火纷飞的年代,中国人民志愿军高呼 ”抗美援朝,保家卫国”的战斗口号。“雄纠纠、气昂昂,跨过鸭绿江”。几十万英雄儿女的鲜血洒在了金达莱花盛开的山岗上,写就了中朝友谊最悲壮的历史篇章。陌生的是近二、三十年来,随着我国的改革开放,在和平发展的大环境下,我们在进步、时代在进步。但在世人的眼中,朝鲜确似乎还是一如既往。
一种好奇探究的心理思绪使我产生总想去那里看看的渴望。虽然这次只有短短四天的旅程,尽管是走马观花,但它还是给我留下了深刻的印象。

独特的边关检查

简易的交通设施

寂静的平壤都市

记录历史的阪门店

封闭式的旅游管理

 

独特的边关检查

上午九时,我们乘国内巴士从丹东通过鸭绿江大桥进入朝鲜新义州市。大桥长约1100米,中方占三分之二,分界线处各有两国军警哨位各自守卫。向车外看去,大桥钢梁上当年战争留下的弹孔清晰可见,越是靠近朝方,弹孔越多,几乎每根梁上都有几个,有的弹孔差不多和苹果一样大。可想而知,但年美国飞机轰炸扫射是多么密集,战争是何等惨烈。大桥倒是很干净,刚刚进行了油刷,据导游说是因为金正日访华,我方征得朝方同意,一并将他们一侧包揽下来,不然恐怕是半新半旧。
汽车被导引进入一个约有三个篮球场大小的院子,一座大灰突突的二层楼上飘着一面朝鲜红旗。看来这就是我们出国最先碰到的边检、海关了。与其他国家不同的是,所有人都不许下车,一切边检活动均是在车内进行。
首先上来的是一位戴大尉军衔、身着黄色制服的边防军官,他逐一核对每人的入境证件后便集中收走,这一收不打紧,直到我们返国时方退回。后来大家才明白,收走有效证件,你就不可能单独行动,人家团队去哪,你就去哪,否则寸步难行。稍后,又上来一位身穿蓝制服,同样佩戴一杠四星军阶的海关大尉,挨个检查了每个人的行包。他检查十分仔细,特别是对印刷品逐一翻看,不时用用流利的中文进行询问。一位游人的“随身听”还被要求当场演示,随后总算勉强放行。事先旅行社也告诉大家,手机、收音机等通讯设备一律不能带进,否则没收无疑。就在写此文的前一周,媒体刚刚等了一条消息:朝鲜禁止国人使用手机,违者一律无偿没收。
边境、海关两个程序过后还有两个安全检查。全车24人统统下来接受由军警进行的仪器探测检查,有点类似登飞机前的安检,有趣的是男女各站一排,分别由同性别人进行,倒是十分人性化。三个过程整整持续了一个小时。
在整个边检过程中,天空一直是阴沉沉的,不时淅淅沥沥下着小雨。所有朝方人员都是一脸凝重,再加上还有一群无任何徽章标记的身穿黑色制服的人来往巡视,使整个过境气氛显得非常压抑。特别是一位游客因忽略事先劝告而把照相机挎在外面,被勒令打开后盖让胶卷曝光,更是大家紧张焦虑,不知接下来还会有什么意想不到的事情发生。对此,我却暗自庆幸,看来要不虚此行,因为我就是想来看看朝鲜与其他国家有什么不同。

简易的交通设施

过了边检这一关,还是国内巴士在一位边防军官的护送下,开进了新义州火车站。新义州市是朝鲜平安北道的道会,相当于我国的省会,有几十万人口,也算是个大城市了。只是还没来得及观望就被直接从专门通道送进了站台,此时倒是享受了一次外宾待遇。
按照日程安排,在朝鲜境内四天,乘坐两次火车,两次长途汽车,没有单独的个人活动,因此,要想留心观察了解点什么,只能寄希望车里车外了。
从新义州开往内的得这列火车是意想不到的舒适。整列车都是包厢式的软座,6人一个单间,相对而坐,就和那些欧洲国家的电影中常出现的那种豪华的旅游车一样。大家都议论这样的火车是不是朝鲜生产的,看看这看看那,车上所有的标牌标记不是被铲除了表面的文字就是被涂上一层油漆,上面一律都标的是朝鲜文字。出于好奇,我走遍了车厢的各个部位,最后终于在一个小烧水锅炉的仪表盘上看到了“Swiss made"的标记,原来是瑞士制造的。看来是仪表内的字迹无法清除,才幸免遇难保留了下来。这一点在回来的时候得到了验证。那是一列地地道道的朝鲜造的火车,工艺十分粗糙,设备陈旧落后,车窗的玻璃厚薄不均,向外多看一会就会发晕。除此而外,朝鲜的车厢中段都加装了一个20公分高的横梁,上面军悬挂着金日成和金正日父子的肖像,就和我国文化大革命时,车厢两端都挂着毛泽东画像一样,具有鲜明的时代特色。
从平壤回新义州,全程不足200公里,但火车却足足运行了五个小时,平均时速不到40公里。也难怪开不快,大概主要是缘于交通设施的陈旧。不少地段路基上的枕木已多年未更换维护,桥梁更是破旧不堪。远远看去是暗红色,进出细看还真是锈迹斑斑,列车经过晃动异常,有人戏言说可别是上了“卡桑德拉大桥“。
从妙香山到平壤,从平壤到板门店军事走山路,我细心观察过,在一段80公里路程中,相对开过来的仅有八辆车,其中还有四辆是军车。这是一段高等级公路,也就是主干道,运输车辆如此之少,简直让人莫名其妙,无外乎公路上也没有什么交通信号标志,想必是建设者们认为在一个车辆如此稀少的道路上任何标记都是多余的。看来,是产品经济模式,没有过多的商业活动,交通运输自然如此。
沿途还有一件事也很能引起反思,不少桥梁、山东竣工的日期都相同,“某某年4月25日“,原来这一天是金日成的生日,这些工程也基本是所谓的“献礼工程”。同样的情况在平壤更加的突出,一些大型的纪念性标志建筑业都是在这一事件竣工或启用的。
值得一提的是,尽管交通设施简陋,但对外国游客还是十分尽力。我们坐的都是日本进口的旅游客车,非常舒适。

Creado por Daniel Lezcano.
Primera actualización en Febrero de 2003.
pulsa aquí para enviar email